Rastrear animales durante la caza

Rastrear animales durante la caza

Todo buen cazador que se precie nunca dejará a un animal herido y sufriendo, a esperas de la muerte. El cazador debe rastrear animales y hacer todo lo posible por encontrarlo y evitarle dolor y agonía.

Esta es una regla inquebrantable que todo cazador que ama la naturaleza cumple en sus jornadas cinegéticas.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es evitar un disparo fallido que no deje muerto al animal al instante. Si fallamos, la presa puede huir por el monte y sufrir de forma innecesaria por un fallo del cazador.

De esta manera, antes de que el cazador realice un disparo debe calcular bien sobre la distancia a la que se encuentra la presa, la falta de visibilidad y la puntería y capacidad de disparo, para tomar la decisión de si deberíamos o no apretar el gatillo de nuestra arma de caza.

Aunque hay veces que es inevitable el fallo ante una presa que se ha movido rápidamente en el último momento. Entonces, herido, huye del lugar y en esta situación debemos rastrear la presa. Hay que seguir su rastro y hallarlo para evitarle lo antes posible el sufrimiento.

Si esto sucede, el cazador debe hacer una marca donde el animal resultó herido por el impacto. Si se tienen indicios de que la herida ha sido de consideración, es recomendable esperar unos 15 minutos, para que la presa no se sienta perseguida y no huya demasiado lejos, imposibilitando su encuentro. Además, en ese tiempo trascurrido estará más cansado y será más fácil dar con él.

Seguir el rastro del animal

Por otra parte, hay que buscar los rastros que puedan dar alguna pista de la dirección en la que ha huido el animal.

Por ejemplo, el color de la sangre revelará la zona donde se ha producido el impacto. La cantidad de sangre o los restos que pueda haber dejado en la vegetación del lugar, nos darán una idea de lo sucedido durante el lance.

Rastrear animales con perros de caza

Nuestro fiel ayudante será el perro de caza de rastro de sangre. El can ha de llevarse sujeto mediante una cuerda los bastante larga como para darle libertad de movimiento, pero sin que se pueda alejar demasiado. Si el perro de rastro perdiera el rastro, no dudaremos en retroceder para que lo vuelva a encontrar.

Es importante no haber pisoteado demasiado la zona donde el animal resultó herido. En este sentido, el silencio es de vital importancia. El cazador debe avanzar de forma sigilosa y el perro no debe ladrar.

Pistear un jabalí

Dependiendo del tipo de presa, esta tarea será más sencilla o más complicada. Por ejemplo, para pistear un jabalí, la sangre del jabalí tiene un olor mucho más fuerte que la del venado, por eso para el perro rastreador será mucho más fácil encontrar este tipo de animal.

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