Enfermedades en perros de caza

Aquí se describen las patologías más frecuentes que tienen la posibilidad de contraer los perros de caza. Para lograr proveer a sus animales un tratamiento preciso, por favor, consulte con su veterinario.

  • Afecciones de los oídos
  • Rabia
  • Hepatitis
  • Lombrices
  • Enfermedad de carré
  • Pulgas
  • Parvovirosis

Afecciones de los oídos en perros de caza

En el perro de caza, aparte de las dolencias que tengan la posibilidad de generarse por la infección de los oídos gracias a una falta de higiene, puede suceder que se dañe las orejas al correr entre matorrales durante las jornadas de caza.

Los síntomas que se muestran frente a alguna afección de esta clase es el dolor que revela el perro al frotarse con las patas la región perjudicada. Es característico, además, el nada satisfactorio olor que generan esta clase de dolencias.

Habitualmente, esta afección es producida sencillamente por algún objeto pequeño que haya obstruido el oído. Es recomendable asistir al veterinario para arreglar estos inconvenientes, aunque habitualmente, uno mismo puede limpiar el oído de su animal usando agua oxigenada o bien aceite de almendra. Esto se va a hacer mientras que el inconveniente no se presente en su parte interna dado que podríamos dañar la zona con secuelas aún más graves para su salud.

Rabia en perros de caza

La patología de la rabia genera trastornos en el sistema nervioso, generando cambios de conducta en el animal.

El perro revela una actitud rara. Está triste, huidizo y también intranquilo. Al arrimarse a él tenderá a violentarse exponiendo un accionar esquivo o bien agresivo. Tiene la posibilidad de tener fases de extrema violencia, mordiendo todo cuanto tenga alrededor, y también infringiéndose a sí mismo graves lesiones.

A los dos o bien tres días de exhibir estos síntomas, se genera una parálisis en los músculos de la deglución y en las cuerdas vocales, y de ahí, que el animal expulse la característica saliva por la boca y que su ladrido cambie.

La patología en sus últimas fases, la enfermedad se hace molesto para el perro. Éste trata de huír del hogar para comenzar largas travesías atacando a todo cuanto se ponga a su paso. Más adelante, el perro puede comenzar a padecer convulsiones incontroladas y también falta de coordinación de los movimientos.

El fin de la enfermedad de la rabia en perros, si no es tratada a tiempo, es la parálisis y muerte del can.

Hepatitis en perros de caza

Enfermedad bien difícil de hacer un diagnóstico. Acostumbra perjudicar a perros jóvenes que no hayan sido vacunados.

Los signos en general que muestra son abatimiento y deshidratación producidos por fiebre, mal abdominal, vómitos y diarreas.

Estos signos no son evidentes de la patología debido a que son recurrentes en varias otras dolencias. La hepatitis, será conocida, en estados más avanzados de la patología por la aparición del llamado “ojo azul”, que no es más que una transparencia en los ojos del animal, producto de la reacción inmunológica que derivada.

La enfermedad es muy grave y, en determinados casos, deriva en la desaparición del animal sin solamente haberse percibido síntomas de la afección. La preferible solución para subsanar esta y muchas otras anomalías de la salud, es la prevención. La vacuna debe ser administrada desde los 60 días desde el nacimiento del cachorro. Hablamos de una vacuna que combina agentes inmunológicos concretos de defensa contra ésta y otras patologías como el moquillo o bien la parvovirosis.

Lombrices en perros de caza

Las lombrices son parásitos de la familia de las tenias, que se adhieren a las paredes del intestino delgado alimentándose de la ingestión llevada a cabo por el animal, deshidratándole y provocándole malestar gastrointestinal y vómitos. Los segmentos siguientes de las tenias son por lo general expulsados junto con las heces, y así comprobaremos la aparición de la infección.

La transmisión de las lombrices se hace a través del llamado “huésped intermediario”. En él se lleva a cabo la formación de la tenia antes de pasar al huésped final, en el caso que nos ocupa, el perro. La mejor forma de impedir la aparición de las lombrices es la vacunación del animal, para el control de pulgas y otros parásitos, desparasitar al animal cada 4 meses y no administrarle carne cruda de animales no controlados.

Enfermedad de carré en perros de caza

Conocida popularmente como moquillo, puede perjudicar a algún perro, con independencia de su edad o bien raza. Sus síntomas son los próximos: pérdida de apetito, tristeza y abatimiento excepcional, ojos enrojecidos y lacrimosos, diarrea, tos, estornudos y mocos. El perro va a tener fiebre alta en algunas ocasiones por encima de los 40º y padecerá de deshidratación.

En estados avanzados de la patología, el animal puede llegar a tener parálisis y conmociones a consecuencia de la aparición de trastornos neurológicos graves.

Es una enfermedad considerada como muy grave que puede finalizar en la entrada en coma y muerte del animal.

Es primordial el tratamiento precoz del animal cuando solamente han aparecido algunos síntomas de la patología, en determinados casos difícilmente diagnosticables. El régimen concreto recibido será el apoyado en la administración de gammaglobulinas y de una antibioterapia correcta.

Esta patología, aunque controlable, puede dejar consecuencias nerviosas o bien hepáticas en el perro, y es por esto, que el dueño debe encargarse de que su mejor amigo reciba una vacunación precautoria desde sus primeras semanas de vida, y administrada a lo largo de toda su historia.

Pulgas en perros de caza

Esta se encuentra dentro de las dolencias más frecuentes en los perros. Las pulgas son parásitos que se alojan en la piel del cánido, ocasionándole desde irritantes picaduras a lesiones más graves en la piel.

Es sustancial realizar un control continuo de estos parásitos, usando productos insecticidas al ver la más mínima oportunidad de que el animal contraiga las pulgas o bien sus larvas. Normalmente se emplean collares y tabletas para impedir ese contagio y también interrumpir el período de desarrollo de las larvas.

Si no se controla, esta afección puede llegar a suponer un auténtico inconveniente para la salud del animal, dado que, si el número de pulgas es grande, se generará un cambio en la conducta del animal, que, inútil de reposar de forma habitual llegaría a perder el apetito, derivando este inconveniente en un estado anémico más serio.

Parvovirosis en perros de caza

Enfermedad que hace modificaciones digestivas, que puede perjudicar a los perros pequeños, normalmente a lo largo de las 7 a 8 primeras semanas, a lo largo de las que no tienen la posibilidad de ser vacunados por estar protegidos por los anticuerpos de la madre.

Sus síntomas son: diarreas hemorrágicas, deshidratación producida por un vomito recurrente, abatimiento y falta de apetito. Deben recibir los cuidados apropiados con un tratamiento a partir de antibioterapia acompañada de antihemorrágicos y rehidratantes.

Ir arriba